Los compuestos orgánicos volátiles (COV), que se encuentran habitualmente en la atmósfera, son compuestos olorosos con efectos negativos para el ser humano y el medio ambiente. Se ha demostrado que los COV y los olores emitidos por fuentes industriales son compuestos peligrosos y molestos que pueden causar efectos negativos en los seres humanos y el medio ambiente.
Por ello, el control de estos compuestos es una acción clave por parte de los responsables de la planta para evitar quejas e impactos negativos. En este estudio, se implementaron microalgas y bacterias en un fotobiorreactor tubular vertical para la biodegradación de tolueno, utilizado como COV modelo. Se eligió la cepa Chlorella vulgaris como plataforma fotosintética debido a su alta adaptabilidad a condiciones ambientales adversas.
La Biofiltración Avanzada (mixto orgánico/inorgánico) propuesta puede considerarse la Mejor Tecnología Disponible (MTD) para tratar emisiones odoríferas plantas de tratamiento de RSU, compostaje y depuradoras de agua, entre otras pudiéndose alcanzar típicamente concentraciones finales de olor inferiores a 1.000 uoE/m3 o 95% de rendimiento. La sensórica aplicada incluye los parámetros más relevantes (COVs, H2S, NH3).
El Subgrupo de trabajo para la Gestión del Olor (SGO) de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) se reúne el día 15 de abril para debatir sobre el estado de sus diferentes grupos de trabajo (GT). Uno de estos GT está trabajando en una encuesta para conocer el coste de la gestión del olor en los sistemas de saneamiento de más de 10.000 hab-eq de España.