La problemática existente en la actualidad relacionada con episodios de contaminación odorífera hace necesario disponer de métodos para evaluar impactos de olor. Una manera de realizar dicha evaluación es empleando modelos de dispersión que permitan estimar concentraciones de olor teniendo en cuenta las emisiones, la meteorología y la topografía, entre otros datos.
La modelización de la dispersión de contaminantes se basa normalmente en tiempos de promediado mínimos de 1 hora; sin embargo, algunos contaminantes como los olores requieren tiempos de promediado menores. Recientemente, el Grupo de Investigación Atmosférica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao puso a punto una metodología para realizar estudios de dispersión con resolución temporal subhoraria.
P. Uriarte*, V. Valdenebro, E. Sáez de Cámara, G. Gangoiti y M. Navazo.
Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU), Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao, Alameda Urquijo s/n, 48013 Bilbao.
*puriarte002@ikasle.ehu.eus
Si bien existe actualmente un brecha enorme entre olor y gases, desde el punto de vista de relación proporcional entre ambas variables, debido a que el olor es una mezcla compleja de distintos compuestos gaseosos que, interactuando entre sí, pudiesen generar estímulos olfativos odorantes distintos a cada compuesto en forma individualizada, es posible considerar el seguimiento a las emisiones gaseosas como una alternativa válida como herramienta operacional.
Tradicionalmente, las plantas de fabricación de pasta de celulosa mediante el proceso Kraft presentan emisiones de odorantes TRS (azufre reducido total); este es el caso de la planta ENCE-Pontevedra.